miércoles, 24 de noviembre de 2010

El Fauno de la puerta

Los ojos le pesaban enormemente, sentada en la cuneta después de horas de risas se despidió y caminó a paso firme hacia su casa, sin mirar nada a su alredor, ignorando los gritos que al alejarse se hacían tenues en la soledad de la noche, abrazada a sí misma para protegerse del frío, doblo en la esquina de una calle que parece sin salida, y lo vio, en su puerta la silueta de algo que sabía no existía, se acerco de todas formas no dando crédito a sus ojos, un Fauno de apariencia imponente, pero apacible poso sus ojos sobre los de ella, la miro fijo, y como por telepatía le hablo

- He estado frente a ti cada noche, cuido tu morada incansablemente hasta que me baña el Sol cada mañana y jamás te habías detenido un momento para mirarme.

Atónita, no supo que decir, no sabia si pensar para que él leyera sus pensamientos o hablarle, aunque él le había hablado sin mover siquiera sus labios.

El Fauno la miro fijamente, una mirada que aterrorizaba, pero por algún motivo ella no tubo miedo, quería hacerle miles de preguntas, pero callo.

- Ven conmigo y verás – Le dijo el Fauno leyendo sus pensamientos.

Ella lo siguió hacia un árbol en donde recordó hace años en su niñez había enterrado a su canario y recordó como había llorado por él.

El Fauno raspo con su pesuña la tierra sobre aquel lugar, y ella reaccionó impulsivamente, se arrodillo en la tierra y comenzó a cavar con sus manos, sabía que era imposible que hubiera siquiera un indicio de aquel cuerpecillo, pero siguió, y de pronto con un estruendo del agujero salió agitando sus alas desesperado su amado canario, sus pequeños ojos negros intentaban percibir todo a la vez y revoloteaba dando vueltas sobre ella, ella cayo hacia atrás de la impresión y el Fauno soplo en dirección al canario envolviéndolo en una ráfaga que lo hizo volar muy lejos. Era imposible, pero ella lo había visto con sus propios ojos.

El Fauno la miro un tanto distraído y saco de su morral café gastado una bolsita de piel de cabra y se la ofreció, en su interior habían una especie de hiervas secas, él le dijo que las comiera y ella obedeció, no sabía como el había adivinado el vació en su estómago, pero creyó que el factor sorpresa ya no existiría más para ella.

Se sintió distraída pero perceptiva a la vez, subió hasta la sima del árbol y observo hacia los cerros las miles de casas y se pregunto cuantas miles de familias estaban durmiendo placenteramente en aquel momento, pensó en toda la gente que conocía y en la que a pesar de vivir a metros, nunca iba a conocer, se lamento al pensar en todos los que sufrían, en todos los que hacían sufrir, en los que estaban solos aquella noche y en todos en los que a pesar de estar rodeados de gente se sentían solos, de pronto perdió el equilibrio y cayó, sintió una ola de calor ardiendo en su mano, sangraba.

El Fauno que había estado observándola todo ese tiempo, se acerco a paso lento, se recostó a su lado y lamió su mano hasta que de la herida quedaba apenas rastro.

- ¿Cuántas caídas habrías evitado si decidieras dejar de preocuparte en lo que te rodea y no tiene importancia?, ¿Cuántas heridas menos tendrías si te preocuparas por lo que tienes frente a tus ojos y no ves?

El Fauno de pronto se incorporó mirando al cielo y galopo hacia la puerta, donde ella lo había encontrado, la miro fijo, esta vez con ojos de pena, ella pestaño varias veces y se seco la nariz que tenía húmeda pero sentía seca, estaba parada a 10 metros de la puerta de su casa, miro fijamente la sombra que reposaba sobre la puerta, se fue acercando más y más, los primeros rayos de Sol hacían desvanecer su silueta, sintió pena al comprobar lo que le gritaban sus ojos, el Fauno no era más que una silueta sobre su puerta que se desvanecía cada amanecer.


martes, 31 de agosto de 2010

Desapercibida

Un gato sobre el tejado, un ciego guiado por su perro, una pareja llegando al punto de lo empalagoso en un café, el organillero con sus colores que lo envolvían, los niños jugando y revoloteando alrededor, un viejito rodeado por palomas intentando posarse en su mano desesperadas por un poco de miga en medio de la plaza de armas, aquella escena desapercibida para el resto, era un paisaje fascinante para ella, mira el reloj mientras bota la ceniza de su cigarro al suelo, mira alrededor como buscando a alguien, pero lo cierto es que no espera a nadie, aun que quisiera tener a alguien a quien esperar.

Se para, le sube a sus audifonos, y se dispone a caminar, compra palomitas en la esquina donde siempre ha estado el mismo señor, se pregunto que iba a hacer cuando aquel viejito muriera y no hubiese nadie en esa esquina, pensó que la gente tan acostumbrada al alrededor cotidiano demoraría en notarlo pero lo notaría, se pregunto si alguna vez alguien se daría cuenta de su ausencia, si alguien iba a extrañarla…

Siguió su camino mirando detalles a su alrededor, le gustaba ver cosas que la gente pasa por alto a pesar de verlas mil veces, le encantaba su ciudad, ni chica ni grande, el tamaño perfecto, ni molesto ni insignificante, le encantaba ver todas sus múltiples iglesias por todo el centro, la tienda de antigüedades de la que le gustaría comprar todo, e iba siempre a mirar, pero nunca se decidía a comprar nada.

Un día decidió que aquella ciudad ya no era para ella, que ahora la sentía vacía, tomo un bus y jamás regreso.

Como siempre se pregunto nadie extraño su presencia, nada cambio el paisaje, la rutina ni la vida de las personas que solía ver y sonreír sin conocer todos los días… Pero ya no le importaba, ahora era ella quien no notaba el mundo a su alrededor, dejo su burbuja de objetos conocidos, por un mundo de cosas por conocer. Nadie noto su ausencia, nadie vio la banca vacía, nadie supo que eran parte importante de un cuadro en la blanca pared de su vida.


viernes, 13 de agosto de 2010

Erróneo Despertar

Despertó por la tarde, una noche horrible llena de errores venía de pronto como una explosión a su cabeza, siempre lo mismo, un trago tras otro, escapadas al baño, confesiones, remordimientos, calenturas, ganas de volar, errores, errores, errores… Como siempre se decía “hay cosas que hay que vivirlas” que aburrida sería una vida perfecta… Pero como vendría de bien un poco de perfección ahora.

Sentada en la cama pensando en tomar una pastilla para el dolor de cabeza, abrir la ventana y dejar salir la pestilencia, el hedor a fracaso, a inmadurez, y obviamente a alcohol, cigarro y sudor.

Y como siempre, llega el súbito pensamiento que nunca se quiere que llegue, el de decepcionar, por que decepcionar siempre duele mas que ser decepcionado, cuando la decepcionaban pensaba “En fin… ¿Qué se puede esperar de las personas?, ¿Qué hago yo, esperando algo de alguien?” Somos humanos, todos erramos, pero uno no sabe como se toman la decepción las otras personas, por eso preferimos poner bajas las expectativas en cuanto a nosotros, por que nunca queremos decepcionar a quien queremos… ¿Qué pasa cuando ese alguien a quien tememos decepcionar ya no esta?... La decepción la llevamos a un puto remordimiento que no nos podemos sacar de encima, a un dolor latente, a una resaca eterna.

El olor a cigarro impregnado en su pelo se le hace insoportable, se levanta y se mete en la ducha mientras suena “Antes de que cuente diez”, un poco de animo al subconsciente. El agua cayendo sobre su cara intentando llevarse todo los errores de la noche anterior, eso hubiese sido lo ideal, que se los llevara, se fuesen por la cañería que los llevara a quien sabe donde, que no volviesen mas, esa hoja que rasgamos del diario de vida y partimos en pedacitos por la paranoia de que alguien se fuese a meter en el basurero y la leyera, el solo hecho de que alguien mas pudiese saber esa noche con detalles la sumía en la mas horrenda desgracia.

Siguió su día normal, quito todo rastro de la juerga pasada, seguía pensando en que había traspasado un limite del que no se podía retroceder, un simple beso podía cambiar todo y ahora se arrepentía de haber comprado ron, como si eso hubiese cambiado algo…

"Habrá que olvidar una vez mas" decidió, una llamada y sus amigos venían de vuelta, comida, baile y luego como siempre tragos y mas tragos, litros y litros de olvido. Entre las luces y la música reventando sus oídos apareció él, la tomo por el brazo se fueron a la habitación unas líneas sobre el velador y los besos que ya nunca quisieron cesar, más excesos, mordidas, lujurias, más alcohol, quería olvidar, tener una excusa para hacer lo que estaba haciendo, para perder la cabeza como la estaba perdiendo, dejarlo todo antes de que saliese el Sol, la hora más oscura esta justo antes del amanecer.

Sintió el "climax" en ese momento, tan sólo unos segundos de placer entre las drogas y el sexo, se desvivía por esos segundos, esos malditos segundos en los que tocaba el cielo. No le importaba nada mas que eso, vivir el máximo climax que podía ofrecerle la vida, no pensar en nada, no sentir el dolor en su pecho, no sentir las lágrimas resbalando por sus mejillas, no sentir su sabor salado en la lengua, no saber el donde, cuando y por que de nada.

A la mañana siguiente no despertó, la autopsia estuvo rebalsada de sangre negra, intoxicada de olvido como diría ella, el tipo que estuvo con ella esa noche se suicido al día siguiente, era su cuñado, alguien que siempre la había amado sólo a ella y quien le había ocasionado la muerte, la había metido en las drogas, se habían hecho adictos el uno al otro y claro, a los polvos de todo tipo.

En el fondo del abismo olvidó lo único que no tenía que olvidar, gritar y pedir ayuda atrapada en su soledad, olvidó no cometer el último error, el de no despertar.

viernes, 16 de julio de 2010

En monocromo

Veo los balcones al pasar, las gotas de lluvia cayéndome en la cara las calles sucias, atestadas de gente que no me ve al pasar, si quisieran tocarme no podrían hacerlo, por que no estoy ahí, nunca lo estuve...

En cada latido, siento tus pasos caminado en sentido contrario, hundiéndote en un abismo, el abismo de los sueños que no fueron.

Sólo veo sombras, sólo veo en blanco y negro, pestañeo varias veces para volver al color, pero sólo veo colores cuando miro dentro de tus ojos… redondos, brillantes y que sonríen… quisiera que mis ojos sonrieran como los tuyos…

Camino por la desteñida calle dejando trozos de lo que fuimos al avanzar, es como ir borrando lo que dibujamos en las paredes al pasar, duele más mirar hacia atrás cuando ya no estás.

Guarda mis abrazos y mis "te quiero" yo solté tus recuerdos, solté tu mano, para que pudieses correr sin mirar atrás, como siempre quisiste.

Soplé cada uno de tus besos para que se los llevase el viento y no guardarlos en mi corazón como un mal recuerdo... Un Monocromo constante, un fracaso eterno.


viernes, 25 de junio de 2010

Sintiendo, sólo... sintiendo.

Ese día iba con la mala intención, era su última despedida, con su mejor amigo, eternamente una "mala influencia" decían los demás, conversaron harto, porque no se veían muy seguido. Fueron a buscar a otro amigo, caminaron y pasaron por debajo de la reja a un terreno baldío, el de siempre, al que habían ido por 3 años; ahí pasado un buen rato de algunos litros, risas y escurridizas escapadas atrás de los matorrales, medios prendidos partieron a la casa de una amiga, no estaba, pero en la caminata se les despertó el "bichito".
Un llamado y a las 2 a.m. tenían la mano, lo que viniera, lo tomaron.
El tiempo en ese momento ya no tenía dirección, orden ni sentido, cerro los ojos largamente, el césped humedeció toda su espalda apoyó su cabeza junto a la de su amigo, miró hacia el cielo, se veían millones de estrellas, a ratos perdían su brillo, a ratos el cielo se hacía mil veces mas profundo y ella se hundía en el, queriendo irse, perderse en su inmensidad, desintegrarse poco a poco.
Le vino la pena... al día siguiente estaría a millones de kilómetros de ahí, un viaje que para ella no tenía vuelta, pero un viaje que necesitaba hacer, iba a extrañar todo, hasta el frío que sintió esa noche.
Entre borrones vio sus ojos, la cabeza apoyada en su hombro mientras le caían las lágrimas, pensó, -pude haber hecho más por eso -... eso que sentían, pero no lo hizo, quizás si no hubiese sido tan fugaz ese momento recostada mirando al cielo, lo hubiese considerado mejor, pero no.
Rió, su amigo igual reía y en una banca estaba el otro, tomando de una caja de vino, imperturbable. Se sentían millones de cosas a la vez, olía el pasto, escuchaba risas que venían de muy lejos, en su mente aún veía sus ojos, empañados, esos ojos que siempre quiso sólo fueran de ella... Arrancó un puñado de pasto y lo lanzo al viento... ahí donde ella quería estar.


martes, 22 de junio de 2010

50 cosas sobre mi...



1.- Tengo 5 secretos que jamás contaré.
2.- Me di cuenta que la venganza siempre vuelve a ti de una forma u otra.
3.- Desconfío de todos.
4.- He visto más de 370 películas.
5.- Hasta los 15 años quise estudiar leyes.
6.- Harry Potter fue el primer libro que leí por gusto.
7.- Tuve un Hermano.
8.- Ahora tengo un Ángel (:
9.- Mi sueño de niñez era llegar a los 18 e irme de la casa.
10.- Ahora lo veo tan cerca y tengo un poco de miedo...
11.- Me encanta viajar, pero no me gusta el viaje en sí.
12.- Me mareo con molesta facilidad.
13.- A veces temo a la oscuridad.
14.- Noviembre es mi película favorita.
15.- Me he enamorado sólo una vez.
16.- Lo audiovisual es mi pasión.
17.- Siempre pensé que me quedaría sola en el mundo.
18.- Fui una niña muy tranquila y débil (físicamente).
19.- Lloro más de rabia que de pena.
20.- Detesto la ignorancia.
21.- Nunca aprendí matemáticas.
22.- Soy muy de abrazos y besos, sobretodo los inesperados :)
23.- Quiero una polaroid.
24.- Debía nacer el 21 de Mayo.
25.- Si algún día tengo hijos, me gustaría tener 7.
26.- Me gustaría ser escritora.
27.- Extraño contarle los libros que leía...
28.- Lloro cuando mi mamá me cuenta sus historias de infancia.
29.- La música de Yann Tiersen es mi punto de inspiración.
30.- Quiero lanzarme en parapente, paracaídas y del techo de una casa.
31.- A los 5 me fracture un brazo.
32.- Me clavé un vidrio en mi mano derecha.
33.- Amo cuando con una persona no es incomodo el silencio.
34.- Creo que lo permitido no nos enseñará nada.
35.- No me gustan los finales, de nada.
36.- Extraño a mi mamá, pero estamos mejor así.
37.- Paso por momentos de amor y odio con mis amigos =/
38.- Tengo una tremenda crisis de Apostasía.
39.- A veces sueño en blanco y negro, sepia y con trastornos de colores.
40.- Si resultará la reencarnación me gustaría reencarnar en un gato.
41.- Todos esperan mucho de mi, siento que me sobre estiman.
42.- Quiero viajar por el mundo, más que a nada.
43.- Cuando niña dibujaba siempre la misma casa.
44.- Amo vivir.
45.- Me pierdo en el súper y en la micro hacia la casa de mi mejor amiga...
46.- Vivo sola con mi papá y es... lo más extraño de la vida.
47.- Quiero que el piercing le venía a mi cara.
48.- Quiero un tatuaje en la nuca.
49.- Casi me desmayo al ver mi muela del juicio.
50.- Empecé a ser feliz cuando vi que la vida era lo que yo quería que fuera, que los sueños se empiezan a cumplir cuando se sueñan, y que dejando los rencores aprendemos a amar.



PD: En este Blog no se habla de mis vivencias, se cuentan historias.